martes, 14 de enero de 2020

La nueva ministra de Trabajo, Yolanda Díaz (Foto: Pool Efe)

La ministra Yolanda Díaz recuerda al extrabajador de Metro fallecido en su toma de posesión

lunes 13 de enero de 2020, 17:46h
La nueva ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha denunciado en su discurso de toma de posesión la muerte el pasado viernes de un maquinista de Metro de Madrid ya jubilado tras desarrollar un cáncer relacionado con la exposición al amianto.

Díaz ha situado la lucha contra la precariedad laboral como el principal objetivo de su Departamento en esta legislatura, por lo que ha apostado claramente por derogar la reforma laboral de 2012.

Así lo ha señalado la nueva ministra durantela toma de posesión de la cartera de Trabajo y Economía Social, que ha recibido de manos de Magdalena Valerio, "su ministra preferida" en palabras de la propia Díaz.

La nueva ministra de Trabajo ha empezado su discurso denunciando la muerte de un extrabajador de Metro de Madrid por exposición al amianto y, precisamente, ha indicado que combatir los accidentes y enfermedades laborales también será una prioridad de su Ministerio.

Díaz, que ha señalado que viene "con fuerza y con la fuerza de la calle", ha hecho suyas las palabras de Valerio acerca de que el Ministerio de Trabajo es "el ministerio de las personas". "Detrás de los números hay personas. La gente, primero", ha enfatizado.

En este sentido, ha subrayado que combatir la precariedad será su principal objetivo y que, de hecho, "debería ser el principal objetivo del país". Así, tras señalar que debe derogarse la reforma laboral, Díaz ha apostado por "el trabajo, pero con derechos".

Alberto Garzón toma posesión de la cartera de Consumo “con enorme ilusión” y con la “convicción de que es posible mejorar la vida de las familias trabajadoras de este país”

El coordinador federal de Izquierda Unida afirma que “representamos un Gobierno que viene a resolver los problemas” frente a “quienes intentan hacernos creer que España es un país donde el odio se extiende”



El coordinador federal de Izquierda Unida y, desde hoy también, ministro de Consumo, Alberto Garzón, ha reconocido que llega a este departamento “con enorme ilusión” y con la “convicción de que es posible mejorar la vida de las familias trabajadoras de este país”.
 
Garzón tomó posesión de su cartera ministerial en un emotivo y abarrotado acto en la sede del Ministerio de Sanidad, donde hizo de anfitriona en la última parte del mismo la ministra saliente, María Luisa Carcedo, que también efectuó el traspaso de su cargo al nuevo titular del ramo, Salvador Illa, todo ello en presencia del vicepresidente de Derechos Sociales y Agenda 2030, Pablo Iglesias.
En el comienzo del acto también estuvieron presentes otros/as ministros/as como la vicepresidenta primera, Carmen Calvo; el ministro de Ciencia, Pedro Duque, así como las ministras de Industria, Trabajo e Igualdad, Reyes Maroto, Yolanda Díaz e Irene Montero, además de la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, junto a familiares y amigos de los/as nuevos integrantes del Ejecutivo, dirigentes y cargos públicos de Izquierda Unida, Podemos y el PSOE, y decenas de invitados.
 
“Mis primeras palabras de agradecimiento -quiso iniciar Garzón su breve intervención- son para todas aquellas personas que han hecho esto posible, y me refiero a la democracia; esos hombres y mujeres que hicieron enormes sacrificios para hacer de esto lo que hoy es, un acto de expresión de las conquistas democráticas, encarnados en personas algunas veces con nombres y apellidos conocidos, otras veces personas anónimas, pero todas ellas necesarias para conquistar la democracia en nuestro país”.
 
El nuevo ministro de Consumo hizo extensivo este agradecimiento “a todas las organizaciones y militantes de nuestras formaciones políticas, que han empujado para que esto que hoy hacemos sea posible” y también “al PSOE, y a todos los trabajadores y trabajadoras de este país que creen que es necesario mejorar la vida de las familias trabajadoras. Un agradecimiento también, igualmente, a todos los trabajadores y trabajadoras que desde este ministerio y el resto de ellos están defendiendo los servicios públicos”.
 
Alberto Garzón insistió en que asumía su responsabilidad también “con la convicción de que podemos hacer y vamos a hacer un gran trabajo, que vamos a conseguir, sobre todo, gracias a los equipos de trabajadores y trabajadoras que están en estos ministerios dedicando su tiempo a la mejora de las condiciones de vida de las familias trabajadoras”.
 
“Creo que todos somos conscientes de que la defensa de los servicios públicos y del interés general es necesaria para construir una sociedad más justa con la que hacer frente a los retos de las próximas décadas, retos como el cambio climático, y que desde este Gobierno, con la humildad que nos corresponde, vamos a intentar enfrentar”, avanzó.
 
Destacó también con vehemencia que la seguridad con la que parten de que “es posible mejorar la vida de la gente de este país” la llevarán a cabo “enfrentando las adversidades de quienes intentan hacernos creer que España es un país donde el odio se extiende. Todo lo contrario, creo que representamos un Gobierno que viene a resolver los problemas, los problemas materiales, los problemas territoriales, los problemas de diferente naturaleza.
 
Por eso subrayó que desde el ministerio de Consumo “vamos a dejarnos la piel para que podamos cubrir el acuerdo establecido políticamente pero, sobre todo, al servicio para que este país pueda tener un futuro brillante y no, desde luego, esas otras alternativas oscuras, esas noches sombrías a las que nos quieren llevar quienes creen que el conflicto y la extensión del odio son el camino. Este Gobierno va a demostrar que se puede y, como tanta gente que nos ha empujado hasta aquí, que ‘Sí, se puede’”.
 
Acabó su discurso “agradeciendo el trabajo” a la ya ex ministra de Sanidad María Luisa Carcedo. “Los que la hemos seguido en el Parlamento sabemos que ha hecho un trabajo inmejorable, demostrado con sus acciones. Creo que merece ese reconocimiento porque también nos han educado en reconocer el trabajo y eso creo que es fundamental”, señaló.
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Vamos a demostrar que es el Gobierno del sí se puede 👫💪
📸 Alberto Garzón Espinosa recibe la cartera del Ministerio de Consumo de manos de la ministra saliente Luisa Carcedo.
Esqueda Unida
 
O Triángulo Vermello que lucimos con gran orgullo e do que tanto se está falando esta mañá nos faladoiros é unha homenaxe á resistencia antifascista euro...pea. En Esquerda Unida non esquecemos o seu exemplo de loita e a súa capacidade de organización nas condicións máis adversas.

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jueves, 9 de enero de 2020

🔻 Traballo, capacidade e compromiso. Noraboa a Alberto Garzón Espinosa, Yolanda Diaz Perez e a todas as compañeiras e compañeiros de Unidas Podemos por formar parte do novo #GobiernoProgresista.
 
 
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Nace el primer Ministerio de Consumo y las asociaciones piden recuperar competencias para proteger a los más vulnerables

Alberto Garzón, que según fuentes de la negociación será ministro de Consumo, el pasado martes en el Congreso.
Alberto Garzón, que según fuentes de la negociación será ministro de Consumo, el pasado martes en el Congreso.
El consumo ganará peso en el nuevo Gobierno con la creación de un ministerio específico, la primera vez que ocurre en democracia -hasta ahora estaba dentro de Sanidad como una dirección general-. ¿A qué retos se enfrentará el nuevo ministro, que según fuentes próximas a la negociación será Alberto Garzón? Las principales asociaciones de consumidores piden al Ejecutivo recuperar competencias sancionadoras -ahora en manos de las comunidades autónomas- para que el departamento pueda multar a empresas que realizan fraudes masivos en toda España, clarificar cuáles son los consumidores vulnerables que necesitan una especial protección, poner en marcha una ley de transparencia en los contratos e impulsar el consumo responsable.

Rubén Sánchez, portavoz de Facua, valora el nuevo ministerio como algo muy positivo y pide aprovechar la oportunidad para avanzar en la defensa de los consumidores: “No tendría lógica tener un ministerio con competencia exclusiva en consumo que no desarrollará políticas efectivas”. Para eso, opina, hace falta que el Gobierno también pueda multar. “La competencia sancionadora en materia de consumo la tienen las comunidades autónomas y nosotros pedimos que las competencias sean compartidas, es decir, que el Ministerio de Consumo también pueda sancionar a compañías que cometen fraudes en varias comunidades autónomas, como las grandes empresas de telefonía, de gas, de electricidad, los bancos…”, explica Sánchez. “Tal y como está la legislación hoy, si los consumidores sufren un fraude, habría que abrir un expediente en cada comunidad, es decir, 17 expedientes. Eso es poco operativo y absurdo. Sería más eficaz que el Ministerio de Consumo tuviera esa capacidad sancionadora a nivel nacional, sin quitarle la capacidad sancionadora a las comunidades”, añade.

Este cambio requeriría de una reforma de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, que data de 2007. Enrique García, portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), coincide en que si el ministerio recuperara la capacidad de sanción se podría luchar mejor contra los fraudes de ámbito nacional. Además, solicita eliminar los obstáculos con los que se encuentran las acciones colectivas para llevar a los tribunales este tipo de abusos.
Mientras se cambia la ley, el portavoz de Facua considera que el nuevo ministro debería aprovechar las competencias que ya tiene el departamento para emprender acciones judiciales contra las cláusulas abusivas. “El Gobierno puede llevar a los tribunales este tipo de fraudes, pero no se hace. Llevamos décadas viendo cómo hay prácticas fraudulentas de grandes empresas y el Gobierno de turno no actuaba contra ellas”, dice Sánchez.

La OCU pide sancionar la obsolescencia programada o sobrevenida. “Se debe obligar a los fabricantes a que informen sobre la vida útil del producto y favorecer las alternativas más eficientes para usar mejor los recursos”, dice García. La OCU pone el foco también en que es necesario definir qué es un consumidor vulnerable, es decir, aquel que por sus capacidades económicas necesita de una especial protección. “Eso permitiría establecer niveles superiores de amparo y exigir requisitos específicos para los contratos destinados a estas personas”, añade el portavoz.

Manuel Pardos, presidente de la Asociación para la Defensa de Consumidores y Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae), considera que “España se puede poner a la vanguardia de la defensa de los consumidores” si el nuevo departamento consigue desarrollar normativas en materias transversales como energía, bancos, telecomunicaciones, transportes… “En primer lugar, tiene que poner en marcha la Agencia de Protección de los Consumidores Bancarios y Financieros, que se debería haber creado en 2017 a instancias de la Unión Europea y seguimos esperando”, dice Pardos. Con este organismo, “será más fácil luchar contra problemas como los de las cláusulas suelo o las preferentes, que han afectado a cientos de miles de españoles”. Además, el presidente de Adicae pide aprobar una ley de transparencia en los contratos para clarificar este tipo de documentos e impedir las cláusulas abusivas.

La presidenta de la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU), Itziar Marín, pide por su parte cambiar la normativa para que las resoluciones de los distintos organismos de consumo -estatales, autonómicos y municipales- sean vinculantes. “Si me cancelan un vuelo por ‘overbooking’ y la Agencia Estatal de Seguridad Aérea me da la razón, puede decir que la compañía me devuelva el dinero. Pero si la empresa se niega, tengo que ir a juicio para hacer valer mis derechos. Para evitarlo y facilitar las cosas, las resoluciones de este tipo de organismos tienen que ser vinculantes”, dice Marín. Además, considera que se puede avanzar en la regulación de las actividades de consumo en internet: “La tecnología va más rápido que la regulación, así que hay que actualizarse continuamente”. En su opinión, el futuro ministro tiene competencias “de sobra”: “etiquetados de alimentos, páginas web, seguridad de los productos, fomentar la protección del consumidor, impulsar el arbitraje…”. Además, hace falta “mayor coordinación con las comunidades autónomas”.
 
Otro de los temas que adquirirá mayor relevancia será el consumo responsable. “El consumo ecológico se ha convertido ya en una cuestión vital para toda la sociedad y se puede impulsar desde el nuevo departamento”, explica Pardos. “Se debería fomentar un tipo de consumo más racional, pero sobre todo que los consumidores se organicen”, señala Sánchez. En este sentido Concepción Fabeiro, presidenta de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica (SEAE), opina que entre las competencias del ministerio se debería incluir "promocionar y dar mucha información a la ciudadanía sobre consumo responsable, ecológico, de temporada y local", para lo cual debería contar con las entidades del sector.
 
Según fuentes conocedoras de la negociación, el Ministerio de Consumo incorporará competencias para regular el juego y las casas de apuestas, que en la actualidad dependen de Hacienda y están en gran parte transferidas a las comunidades autónomas. Aunque no es un tema clásico de consumo, las asociaciones de consumidores se muestran favorables a una mayor regulación. “Hay que acabar cuanto antes con los anuncios de juego en horario infantil, que en la actualidad se permiten por falta de normativa”, dice García, de la OCU. “Habría que prohibir la publicidad del juego al mismo nivel que la de tabaco”, añade Sánchez. “Es fundamental que se regule mejor el sector, que está arruinando a miles de familias, y que los chavales no se encuentren una sala de juego al salir del instituto”, tercia Marín, de CECU.